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Lo primero que viene a la mente cuando se habla del seleccionado nacional femenino de la República Dominicana es el increíble poder de fuego que las caribeñas siempre han tenido, a partir de algunas de las atacantes más físicas y poderosas del vóleibol internacional a lo largo de los años.

Por décadas, la defensa no fue la clave del sistema de juego del equipo, pero eso empezó a cambiar hace algo más de diez años, desde que Brenda Castillo le incorporó su talento defensivo a las “Reinas del Caribe”.

Castillo se unió al equipo en 2007 con sólo 15 años y tomó un rol protagónico en la parte trasera del campo, dándole a las dominicanas una fortaleza adicional en eventos internacionales y ganándose un lugar en el corazón de los fanáticos del equipo, al lado de máquinas de sumar puntos como Milagros Cabral y Bethania De La Cruz.

“Ella es espectacular”, afirmó De La Cruz a Volleyball World. “Su presencia mejoró enormemente nuestro sistema defensivo. Es una defensora de talento natural, para nosotras verla en acción es inspirador y también nos hace mejores. Yo ya estaba con el equipo cuando ella llegó y desde entonces ha sido el tipo de jugadora dispuesta a hacer más de lo esperado e ir por el esfuerzo adicional. Tiene mucha confianza y es muy positiva, y eso nos hace la vida más fácil en el campo de juego.”

Con las docenas de premios individuales que Castillo ha ganado en su carrera, es seguro afirmar que De La Cruz no es la única que piensa bien de la líbero. Un gran ejemplo de ello es el Campeonato Mundial FIVB U-20 de 2009. Con 17 años, Castillo llevó a la República Dominicana nada menos que hasta la medalla de plata y se quedó con los premios a la Jugadora Más Valiosa, Mejor Líbero, Mejor Defensora y Mejor Receptora del torneo.

Tan sólo un año después Castillo, de 1,67 metros de altura, no estaba muy lejos de replicar ese mismo nivel de rendimiento en la categoría mayores. Jugando para su club natal Mirador, fue votada como la mejor líbero del Campeonato Mundial de Clubes FIVB 2010, pero lo mejor, sin embargo, todavía estaba por venir.

Castillo se embarcó rumbo a sus primeros Juegos Olímpicos en Londres 2012 como una de las jugadoras clave del equipo dominicano. Y la estrella de 20 años respondió exactamente como se esperaba: fue la mejor líbero del torneo y también la defensora más efectiva, con un promedio de 6,1 defensas exitosas por set.

“Ganar ese premio a una edad tan joven y compitiendo con atletas tan importantes fue fabuloso”, declaró en una entrevista a continuación del torneo. “Los Juegos Olímpicos fueron mi objetivo y trabajé mucho para ello. Seguramente podríamos haberlo hecho mejor como equipo, pero recibir el premio a la mejor líbero es algo que nunca olvidaré, es histórico.”

Aunque la República Dominicana no pudo clasificar a los Juegos Olímpicos de Río 2016, Castillo mantuvo su gran despliegue con el equipo en los años previos al evento. Fue la mejor líbero del Campeonato Mundial FIVB U-23 de 2013 y de la Copa del Mundo FIVB 2015, y en esta última también se llevó a casa el premio a la Mejor Defensora. A nivel clubes, fue votada la mejor en su puesto en la Liga de Campeones de Europa temporada 2013-2014, jugando para el Rabita Bakú de Azerbaiyán.

Sin embargo, los cuatro años entre los Juegos Olímpicos de Río y Tokio fueron un poco diferentes para Castillo. Jugó en Brasil y en la República Dominicana entre 2016 y 2018, pero luego de esa última temporada se tomó un descanso para el nacimiento de su primera hija, Breanna, en febrero de 2019.

Volvió al campo de juego justo a tiempo para ayudar a la República Dominicana en la búsqueda de la plaza para Tokio en el Preolímpico Intercontinental disputado en agosto de ese año, pero su equipo finalizó en el segundo lugar detrás del anfitrión Brasil. La semana siguiente, las caribeñas siguieron su curso hacia la medalla de oro en los Juegos Panamericanos 2019.

Un mes después, estuvo involucrada en un grave accidente vehicular en el que terminó con una fractura en su brazo izquierdo. Tras una cirugía, aceleró su regreso para estar con el equipo en el último intento para llegar a Tokio, un torneo de clasificación continental en Santo Domingo. Ahí, Castillo volvió a su versión habitual: Mejor Líbero, Mejor Defensora y Mejor Receptora para que su país pudiera acceder a otra edición de los Juegos Olímpicos.

“Algunas jugadoras han sido pilares de este equipo desde que llegué hace 13 años, y Castillo es una de ellas”, aseguró el entrenador de la selección nacional Marcos Kwiek. “Es una de las mejores del mundo en su posición, es extremadamente talentosa y nos da una estabilidad muy necesaria en recepción y defensa. Tenemos jugadoras muy físicas y agresivas que necesitan una buena recepción para poder jugar al máximo y Castillo es una inmensa ayuda para ello. Es una jugadora clave para nosotros y también es una de las líderes del plantel por su pasión y determinación. Es importante para nosotros no sólo técnica y tácticamente, sino también emocionalmente.”

Y ahora, luego de que finalmente se disputaran los Juegos Olímpicos Tokio 2020, Castillo acaba de tomar otra decisión audaz en su ya increíble carrera.

Con un recorrido que ya es cosmopolita, habiendo jugado en varios países diferentes, incluyendo Azerbaiyán y Brasil en adición a su República Dominicana natal, Castillo se ha incorporado a la liga nacional de vóleibol más prestigiosa del mundo, como baluarte de la zona trasera del campo de Savino del Bene Scandicci en la Serie A1 de Italia.

  • Mira todos los partidos de las ligas masculina y femenina de Italia, incluyendo a Brenda Castillo con Savino del Bene Scandicci, en vivo o también a demanda en VolleyballWorld.tv.