Un título con sabor a Panamericanos
El equipo dirigido por Damián Arredondo se impuso con parciales de 21-25, 25-21, 20-25, 25-20 y 15-10, en un cierre que debió resolverse en el tie break luego de dos horas y diez minutos de juego. Con este resultado, Argentina se coronó campeona de manera invicta y, sobre todo, aseguró un cupo directo a los Juegos Panamericanos de Lima 2027, uno de los principales objetivos que el equipo tenía trazados para este certamen.
El quinto set fue el reflejo de todo lo que había sido la definición: Argentina arrancó arriba por 7-3, Brasil achicó la diferencia con su bloqueo hasta el 8-9, pero una buena participación de Iñaki Ramos (máximo anotador albiceleste con 23 puntos) y Federico Debonis le devolvieron el control a la Selección, que terminó cerrando la serie por 15-10 con un ataque de Gustavo Maciel.
Dos equipos, un objetivo mayor en el horizonte
Tanto Argentina como Brasil llegaron a Cochabamba sin sus principales estrellas, con planteles integrados en su gran mayoría por jugadores que no formaron parte de la reciente edición de la VNL: la delegación argentina estuvo compuesta en su inmensa mayoría por voleibolistas de 23 años o menos, con la excepción del capitán Ignacio Luengas, de 30.
La razón de esa decisión tiene nombre y fecha: los seleccionados mayores de ambos países ya están abocados a la preparación del Campeonato Sudamericano de Voleibol Masculino, que se disputará entre el 15 y el 20 de septiembre en Río de Janeiro. Ese torneo tendrá un condimento histórico, ya que por primera vez su campeón obtendrá de manera directa una plaza para los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028, mientras que los tres primeros puestos entregarán el pasaje al Campeonato Mundial FIVB de Polonia 2027.
Bajo ese escenario, el anfitrión Brasil y Argentina, clasificada de manera anticipada gracias a su posición en el ranking mundial de la FIVB, no necesitaban disputar cupos en Cochabamba para asegurar su lugar en Río. Esa situación les permitió utilizar la Copa Sudamericana como una plataforma de desarrollo para las nuevas generaciones, sin resignar así la exigencia de pelear por un título continental.