World champs Krasilnikov and Stoyanovskiy on Tokyo 2020 centre court

World champs Viacheslav Krasilnikov (left) and Oleg Stoyanovskiy on centre court

Contrariamente a la creencia popular, no fueron Karch Kiraly y Kent Steffes quienes recibieron las primeras medallas olímpicas del vóleibol de playa en 1996. Sí recibieron las primeras de oro, mientras que sus compatriotas estadounidenses Mike Whitmarsh y Mike Dodd se llevaron a casa las primeras medallas de plata.

La primera medalla olímpica fue en realidad para la dupla canadiense de John Child y Mark Heese, que ganó seis partidos a lo largo de la llave, perdiendo en semifinales ante Kiraly y Steffes y finalmente obteniendo el bronce sobre Joao Brenha y Miguel Maia de Portugal. Como las medallas de bronce son las primeras en ser decididas y entregadas, una interesante curiosidad es que Child y Heese pueden jactarse de ser los primeros medallistas masculinos en toda la historia olímpica del vóleibol de playa.

Se puede hacer mucha más historia en Tokio.

Brasil ha ganado 13 medallas olímpicas en esta especialidad, Estados Unidos 10. Alemania es el único otro país en ganar más de dos, con campañas que condujeron al oro en 2012 y 2016.

Sin embargo, a medida que el vóleibol de playa se ha extendido por el mundo y tanto grandes como pequeños países adoptaron el deporte en masa, el talento se ha diversificado. En 2016, Italia ganó su primera medalla, una de plata a través de Daniele Lupo y Paolo Nicolai. Los Países Bajos también llegaron al podio por primera vez en aquella ocasión, con el bronce de Alex Brouwer y Robert Meeuwsen. Además, por primera vez en la historia olímpica, el podio femenino contó con tres países diferentes: Alemania, Brasil y Estados Unidos.

Es probable que los Juegos Olímpicos Tokio 2020 tengan aún más historia.

Cherif and Ahmed of Qatar

Cherif and Ahmed of Qatar

En el certamen masculino, los principales favoritos son tres países que nunca han ganado una medalla olímpica en vóleibol de playa, ni en masculino ni en femenino. Anders Mol y Christian Sorum de Noruega son el equipo número uno del mundo y el que muchos esperan que gane el oro en Tokio. Representan a un país que nunca ha subido a un podio en este deporte.

Cherif Younousse y Ahmed Tijan de Qatar no llegan como los mejores del sembrado, pero son actualmente la dupla sensación a nivel mundial con seis finales disputadas en esta temporada. Ellos también representan a un país sin medallas de vóleibol de playa al momento.

En tanto, el ROC podría tranquilamente ganar una medalla en masculino y en femenino. Tanto Oleg Stoyanovskiy y Viacheslav Krasilnikov como Konstantin Semenov e Ilya Leshukov están entre los diez mejores equipos del mundo y saben lo que es llegar al podio, con un total combinado de 11 medallas en este último período de clasificación olímpica. Asimismo, el joven equipo femenino compuesto por Svetlana Kholomina y Nadezda Makroguzova ha mostrado un nivel tremendo en 2021, ubicadas entre las 10 mejores duplas en los siete torneos que disputaron.

Polonia no tiene un equipo femenino en el torneo, pero cuenta con dos duplas masculinas que podrían llegar hasta instancias de medalla: Grzegorz Fijalek-Michal Bryl y Piotr Kantor-Bartosz Losiak. El único de ellos sin experiencia olímpica es Bryl, pero él y su compañero Fijalek acumulan siete medallas a lo largo del proceso clasificatorio. Kantor y Losiak, que ya compitieron juntos en Río 2016, arriban quizás en su mejor momento de los últimos dos años, con una medalla de oro obtenida en Sochi y dos quintos puestos en Ostrava y Gstaad, dentro de seis campañas de Top 5 consecutivas en la previa de la cita olímpica.

De esos dos equipos podría salir la primera medalla olímpica de vóleibol de playa para Polonia.

Piotr Kantor of Poland

Piotr Kantor of Poland

Suiza y Letonia han ganado medallas olímpicas antes de Tokio, pero no en femenino, rama en la que ambos países tienen duplas con potencial de medalla. Anouk Vergé-Dépré y Joana Heidrich son las actuales campeonas de Europa, mientras que las también suizas Nina Betschart y Tanja Hüberli se ubican en el puesto número 7 de la preclasificación del torneo.

El precoz dúo de Tina Graudina y Anastasija Kravcenoka clasificó para los Juegos de Tokio ganando el Preolímpico en 2019 en Haiyang. Si bien Letonia ya cuenta con una medalla olímpica en su historial, el bronce obtenido por Janis Smedins y Martins Plavins en 2012, no sólo no ha ganado nunca en femenino, sino que Graudina y Kravcenoka ya han hecho historia solamente con su clasificación, al convertirse en las primeras mujeres letonas en acceder al vóleibol de playa olímpico.

Por lo tanto, podrían hacer todavía más historia en caso de ganar una medalla sin precedentes para Letonia.

Sin embargo, una de las tramas más atractivas en un Juego Olímpico lleno de ellas es si las mujeres de Canadá podrán continuar con su camino de hazañas históricas. Sarah Pavan y Melissa Humana-Paredes junto a Brandie Wilkerson y Heather Bansley componen un cuarteto que ha alcanzado un hito tras otro: primer título en un Campeonato Mundial, primer oro en los Juegos de la Mancomunidad (Commonwealth Games, en inglés), primera vez de casi todo.

Así, los Juegos en Tokio podrían ser otro hito, el de la primera medalla canadiense desde que Child y Heese se llevaron la primera presea de todas.

Y potencialmente la primera medalla, de muchas más por venir, para las mujeres canadienses.